¿Qué es la Carta de la Tierra?
La Carta de la Tierra es una síntesis
autorizada de valores, de principios, y de las aspiraciones que son compartidas
extensamente por números crecientes de hombres y de mujeres en todas las
regiones del mundo.
Los principios de la Carta de la Tierra reflejan las consultas
internacionales extensas conducidas durante muchos años. Estos principios también
se basan sobre ciencia contemporánea, derecho internacional, y las
penetraciones de la filosofía y de la religión. Los bosquejos sucesivos de la
carta de la tierra fueron circulados alrededor del mundo para los comentarios y
la discusión por organizaciones no gubernamentales, grupos de la comunidad,
sociedades profesionales, y expertos internacionales en muchos campos.
Nueva Jerusalén adhiere a los principios de la
Carta de la Tierra y la toma como modelo a tomar en cuenta a la hora de
planificar y emprender acciones. Sabemos que es posible ir más alla de las
palabras y convertirlas en realidad.
LA CARTA DE LA TIERRA
PREÁMBULO
Estamos en un momento crítico
de la historia de la Tierra, en el cual la humanidad debe elegir su futuro. A
medida que el mundo se vuelve cada vez más interdependiente y frágil, el
futuro depara, a la vez, grandes riesgos y grandes promesas. Para seguir
adelante, debemos reconocer que en medio de la magnífica diversidad de culturas
y formas de vida, somos una sola familia humana y una sola comunidad terrestre
con un destino común. Debemos unirnos para crear una sociedad global sostenible
fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos universales, la
justicia económica y una cultura de paz. En torno a este fin, es imperativo que
nosotros, los pueblos de la Tierra, declaremos nuestra responsabilidad unos
hacia otros, hacia la gran comunidad de la vida y hacia las generaciones
futuras.
La Tierra, nuestro hogar
La humanidad es parte de un
vasto universo evolutivo. La Tierra, nuestro hogar, está viva con una comunidad
singular de vida. Las fuerzas de la naturaleza promueven a que la existencia sea
una aventura exigente e incierta, pero la Tierra ha brindado las condiciones
esenciales para la evolución de la vida. La capacidad de recuperación de la
comunidad de vida y el bienestar de la humanidad dependen de la preservación de
una biosfera saludable, con todos sus sistemas ecológicos, una rica variedad de
plantas y animales, tierras fértiles, aguas puras y aire limpio. El medio
ambiente global, con sus recursos finitos, es una preocupación común para
todos los pueblos. La protección de la vitalidad, la diversidad y la belleza de
la Tierra es un deber sagrado.
La situación global
Los patrones dominantes de
producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de
recursos y una extinción masiva de especies. Las comunidades están siendo
destruidas. Los beneficios del desarrollo no se comparten equitativamente y la
brecha entre ricos y pobres se está ensanchando. La injusticia, la pobreza, la
ignorancia y los conflictos violentos se manifiestan por doquier y son la causa
de grandes sufrimientos. Un aumento sin precedentes de la población humana ha
sobrecargado los sistemas ecológicos y sociales. Los fundamentos de la
seguridad global están siendo amenazados. Estas tendencias son peligrosas, pero
no inevitables.
Los retos venideros
La elección es nuestra: formar
una sociedad global para cuidar la Tierra y cuidarnos unos a otros o
arriesgarnos a la destrucción de nosotros mismos y de la diversidad de la vida.
Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas
de vida. Debemos darnos cuenta de que, una vez satisfechas las necesidades
básicas, el desarrollo humano se refiere primordialmente a ser más, no a tener
más. Poseemos el conocimiento y la tecnología necesarios para proveer a todos
y para reducir nuestros impactos sobre el medio ambiente. El surgimento de una
sociedad civil global, está creando nuevas oportunidades para construir un
mundo democrático y humanitario. Nuestros retos ambientales, económicos,
políticos, sociales y espirituales, están
interrelacionados y juntos podemos proponer y concretar soluciones
comprensivas.
Responsabilidad Universal
Para llevar a cabo estas
aspiraciones, debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de
responsabilidad universal, identificándonos con toda la comunidad terrestre,
al igual que con nuestras comunidades locales. Somos ciudadanos de diferentes
naciones y de un solo mundo al mismo tiempo, en donde los ámbitos local y
global, se encuentran estrechamente vinculados. Todos compartimos una
responsabilidad hacia el bienestar presente y futuro de la familia humana y
del mundo viviente en su amplitud. El espíritu de solidaridad humana y de
afinidad con toda la vida se fortalece cuando vivimos con reverencia ante el
misterio del ser, con gratitud por el regalo de la vida y con humildad con
respecto al lugar que ocupa el ser humano en la naturaleza.
Necesitamos urgentemente una
visión compartida sobre los valores básicos que brinden un fundamento ético
para la comunidad mundial emergente. Por lo tanto, juntos y con una gran
esperanza, afirmamos los siguientes principios interdependientes, para una forma
de vida sostenible, como un fundamento común mediante el cual se deberá guiar
y valorar la conducta de las personas, organizaciones, empresas, gobiernos e
instituciones transnacionales.
PRINCIPIOS
I. RESPETO Y CUIDADO DE LA COMUNIDAD DE LA
VIDA
1. Respetar la Tierra y la vida en toda su
diversidad
a. Reconocer que todos los seres son
interdependientes y que toda forma de vida independientemente de su
utilidad, tiene valor para los seres humanos.
b. Afirmar la fe en la dignidad inherente a
todos los seres humanos y en el potencial intelectual, artístico, ético y
espiritual de la humanidad.
2. Cuidar la comunidad de la vida con
entendimiento, compasión y amor.
a. Aceptar que el derecho a poseer,
administrar y utilizar los recursos naturales conduce hacia el deber de
prevenir daños ambientales y proteger los derechos de las personas.
b. Afirmar, que a mayor libertad,
conocimiento y poder, se presenta una correspondiente responsabilidad por
promover el bien común.
3. Construir sociedades democráticas que
sean justas, participativas, sostenibles y pacíficas
a. Asegurar que las comunidades, a todo
nivel, garanticen los derechos humanos y las libertades fundamentales y
brinden a todos la oportunidad de desarrollar su pleno potencial.
b. Promover la justicia social y económica,
posibilitando que todos alcancen un modo de vida seguro y digno, pero
ecológicamente responsable.
4. Asegurar que los frutos y la belleza de
la Tierra se preserven para las generaciones presentes y futuras.
a. Reconocer que la libertad de acción de
cada generación se encuentra condicionada por las necesidades de las
generaciones futuras.
b. Transmitir a las futuras generaciones
valores, tradiciones e instituciones, que apoyen la prosperidad a largo
plazo, de las comunidades humanas y ecológicas de la Tierra.
Para poder realizar estos cuatro
compromisos generales, es necesario:
II. INTEGRIDAD ECOLÓGICA
5. Proteger y restaurar la integridad de los
sistemas ecológicos de la Tierra, con especial preocupación por la
diversidad biológica y los procesos naturales que sustentan la vida.
a. Adoptar, a todo nivel, planes de
desarrollo sostenible y regulaciones que permitan incluir la conservación y
la rehabilitación ambientales, como parte integral de todas las iniciativas
de desarrollo.
b. Establecer y salvaguardar reservas
viables para la naturaleza y la biosfera, incluyendo tierras silvestres y
áreas marinas, de modo que tiendan a proteger los sistemas de soporte a la
vida de la Tierra, para mantener la biodiversidad y preservar nuestra
herencia natural.
c. Promover la recuperación de especies y
ecosistemas en peligro.
d. Controlar y erradicar los organismos
exógenos o genéticamente modificados, que sean dañinos para las especies
autóctonas y el medio ambiente; y además, prevenir la introducción de
tales organismos dañinos.
e. Manejar el uso de recursos renovables
como el agua, la tierra, los productos forestales y la vida marina, de
manera que no se excedan las posibilidades de regeneración y se proteja la
salud de los ecosistemas.
f. Manejar la extracción y el uso de los
recursos no renovables, tales como minerales y combustibles fósiles, de
forma que se minimice su agotamiento y no se causen serios daños
ambientales.
6. Evitar dañar como el mejor método de
protección ambiental y cuando el conocimiento sea limitado, proceder con
precaución.
a. Tomar medidas para evitar la posibilidad
de daños ambientales graves o irreversibles, aun cuando el conocimiento
científico sea incompleto o inconcluso.
b. Imponer las pruebas respectivas y hacer
que las partes responsables asuman las consecuencias de reparar el daño
ambiental, principalmente para quienes argumenten que una actividad
propuesta no causará ningún daño significativo.
c. Asegurar que la toma de decisiones
contemple las consecuencias acumulativas, a largo término, indirectas, de
larga distancia y globales de las actividades humanas.
d. Prevenir la contaminación de cualquier
parte del medio ambiente y no permitir la acumulación de sustancias
radioactivas, tóxicas u otras sustancias peligrosas.
e. Evitar actividades militares que dañen
el medio ambiente.
7. Adoptar patrones de producción, consumo
y reproducción que salvaguarden las capacidades regenerativas de la Tierra,
los derechos humanos y el bienestar comunitario.
a. Reducir, reutilizar y reciclar los
materiales usados en los sistemas de producción y consumo y asegurar que
los desechos residuales puedan ser asimilados por los sistemas ecológicos.
b. Actuar con moderación y eficiencia al
utilizar energía y tratar de depender cada vez más de los recursos de
energía renovables, tales como la solar y eólica.
c. Promover el desarrollo, la adopción y la
transferencia equitativa de tecnologías ambientalmente sanas.
d. Internalizar los costos ambientales y
sociales totales de bienes y servicios en su precio de venta y posibilitar
que los consumidores puedan identificar productos que cumplan con las más
altas normas sociales y ambientales.
e. Asegurar el acceso universal al cuidado
de la salud que fomente la salud reproductiva y la reproducción
responsable.
f. Adoptar formas de vida que pongan
énfasis en la calidad de vida y en la suficiencia material en un mundo
finito.
8. Impulsar el estudio de la sostenibilidad
ecológica y promover el intercambio abierto y la extensa aplicación del
conocimiento adquirido
a. Apoyar la cooperación internacional
científica y técnica sobre sostenibilidad, con especial atención a las
necesidades de las naciones en desarrollo.
b. Reconocer y preservar el conocimiento
tradicional y la sabiduría espiritual en todas las culturas que contribuyen
a la protección ambiental y al bienestar humano.
c. Asegurar que la información de vital
importancia para la salud humana y la protección ambiental, incluyendo la
información genética, esté disponible en el dominio público.
III. JUSTICIA SOCIAL Y
ECONÓMICA
9. Erradicar la pobreza como un
imperativo ético, social y ambiental
a. Garantizar el derecho al agua potable, al
aire limpio, a la seguridad alimenticia, a la tierra no contaminada, a una
vivienda y a un saneamiento seguro, asignando los recursos nacionales e
internacionales requeridos.
b. Habilitar a todos los seres humanos con
la educación y con los recursos requeridos para que alcancen un modo de
vida sostenible y proveer la seguridad social y las redes de apoyo
requeridos para quienes no puedan mantenerse por sí mismos.
c. Reconocer a los ignorados, proteger a los
vulnerables, servir a aquellos que sufren y posibilitar el desarrollo de sus
capacidades y perseguir sus aspiraciones.
10. Asegurar que las actividades e
instituciones económicas, a todo nivel, promuevan el desarrollo humano de
forma equitativa y sostenible.
a. Promover la distribución equitativa de
la riqueza dentro de las naciones y entre ellas.
b. Intensificar los recursos intelectuales,
financieros, técnicos y sociales de las naciones en desarrollo y liberarlas
de onerosas deudas internacionales.
c. Asegurar que todo comercio apoye el uso
sostenible de los recursos, la protección ambiental y las normas laborales
progresivas.
d. Involucrar e informar a las corporaciones
multinacionales y a los organismos financieros internacionales para que
actúen transparentemente por el bien público y exigirles responsabilidad
por las consecuencias de sus actividades.
11. Afirmar la igualdad y equidad de género
como prerrequisitos para el desarrollo sostenible y asegurar el acceso
universal a la educación, el cuidado de la salud y la oportunidad
económica.
a. Asegurar los derechos humanos de las
mujeres y las niñas y terminar con toda la violencia contra ellas.
b. Promover la participación activa de las
mujeres en todos los aspectos de la vida económica, política, cívica,
social y cultural, como socias plenas e iguales en la toma de decisiones,
como líderes y como beneficiarias.
c. Fortalecer las familias y garantizar la
seguridad y la crianza amorosa de todos sus miembros.
12. Defender el derecho de todos, sin
discriminación, a un entorno natural y social que apoye la dignidad humana,
la salud física y el bienestar espiritual, con especial atención a los
derechos de los pueblos indígenas y las minorías.
a. Eliminar la discriminación en todas sus
formas, tales como aquellas basadas en la raza, el color, el género, la
orientación sexual, la religión, el idioma y el origen nacional, étnico o
social.
b. Afirmar el derecho de los pueblos
indígenas a su espiritualidad, conocimientos, tierras y recursos y a sus
prácticas vinculadas a un modo de vida sostenible.
c. Honrar y apoyar a los jóvenes de
nuestras comunidades, habilitándolos para que ejerzan su papel esencial en
la creación de sociedades sostenibles.
d. Proteger y restaurar lugares de
importancia que tengan un significado cultural y espiritual.
IV. DEMOCRACIA, NO VIOLENCIA Y
PAZ
13. Fortalecer las instituciones
democráticas en todos los niveles y brindar transparencia y rendimiento de
cuentas en la gobernabilidad, participación inclusiva en la toma de
decisiones y acceso a la justicia
a. Sostener el derecho de todos a recibir
información clara y oportuna sobre asuntos ambientales, al igual que sobre
todos los planes y actividades de desarrollo que los pueda afectar o en los
que tengan interés.
b. Apoyar la sociedad civil local, regional
y global y promover la participación significativa de todos los individuos
y organizaciones interesados en la toma de decisiones.
c. Proteger los derechos a la libertad de
opinión, expresión, reunión pacífica, asociación y disensión.
d. Instituir el acceso efectivo y eficiente
de procedimientos administrativos y judiciales independientes, incluyendo
las soluciones y compensaciones por daños ambientales y por la amenaza de
tales daños.
e. Eliminar la corrupción en todas las
instituciones públicas y privadas.
f. Fortalecer las comunidades locales,
habilitándolas para que puedan cuidar sus propios ambientes y asignar la
responsabilidad ambiental en aquellos niveles de gobierno en donde puedan
llevarse a cabo de manera más efectiva.
14. Integrar en la educación formal y en el
aprendizaje a lo largo de la vida, las habilidades, el conocimiento y los
valores necesarios para un modo de vida sostenible.
a. Brindar a todos, especialmente a los
niños y los jóvenes, oportunidades educativas que les capaciten para
contribuir activamente al desarrollo sostenible.
b. Promover la contribución de las artes y
de las humanidades, al igual que de las ciencias, para la educación sobre
la sostenibilidad.
c. Intensificar el papel de los medios
masivos de comunicación en la toma de conciencia sobre los retos
ecológicos y sociales.
d. Reconocer la importancia de la educación
moral y espiritual para una vida sostenible.
15. Tratar a todos los seres vivientes con
respeto y consideración
a. Prevenir la crueldad contra los animales
que se mantengan en las sociedades humanas y protegerlos del sufrimiento.
b. Proteger a los animales salvajes de
métodos de caza, trampa y pesca, que les causen un sufrimiento extremo,
prolongado o evitable.
c. Evitar o eliminar, hasta donde sea
posible, la toma o destrucción de especies por simple diversión,
negligencia o desconocimiento.
16. Promover una cultura de tolerancia, no
violencia y paz.
a. Alentar y apoyar la comprensión mutua,
la solidaridad y la cooperación entre todos los pueblos tanto dentro como
entre las naciones.
b. Implementar estrategias amplias y
comprensivas para prevenir los conflictos violentos y utilizar la
colaboración en la resolución de problemas para gestionar y resolver
conflictos ambientales y otras disputas.
c. Desmilitarizar los sistemas nacionales de
seguridad al nivel de una postura de defensa no provocativa y emplear los
recursos militares para fines pacíficos, incluyendo la restauración
ecológica.
d. Eliminar las armas nucleares, biológicas
y tóxicas y otras armas de destrucción masiva.
e. Asegurar que el uso del espacio orbital y
exterior apoye y se comprometa con la protección ambiental y la paz.
f. Reconocer que la paz es la integridad
creada por relaciones correctas con uno mismo, otras personas, otras
culturas, otras formas de vida, la Tierra y con el todo más grande, del
cual somos parte.
EL CAMINO HACIA ADELANTE
Como nunca antes en la
historia, el destino común nos hace un llamado a buscar un nuevo comienzo. Tal
renovación es la promesa de estos principios de la Carta de la Tierra. Para
cumplir esta promesa, debemos comprometernos a adoptar y promover los valores y
objetivos en ella expuestos.
El proceso requerirá un cambio
de mentalidad y de corazón; requiere también de un nuevo sentido de
interdependencia global y responsabilidad universal. Debemos desarrollar y
aplicar imaginativamente la visión de un modo de vida sostenible a nivel local,
nacional, regional y global. Nuestra diversidad cultural es una herencia
preciosa y las diferentes culturas encontrarán sus propias formas para
concretar lo establecido. Debemos profundizar y ampliar el diálogo global que
generó la Carta de la Tierra, puesto que tenemos mucho que aprender en la
búsqueda colaboradora de la verdad y la sabiduría.
La vida a menudo conduce a
tensiones entre valores importantes. Ello puede implicar decisiones difíciles;
sin embargo, se debe buscar la manera de armonizar la diversidad con la unidad;
el ejercicio de la libertad con el bien común; los objetivos de corto plazo con
las metas a largo plazo. Todo individuo, familia, organización y comunidad,
tiene un papel vital que cumplir. Las artes, las ciencias, las religiones, las
instituciones educativas, los medios de comunicación, las empresas, las
organizaciones no gubernamentales y los gobiernos, están llamados a ofrecer un
liderazgo creativo. La alianza entre gobiernos, sociedad civil y empresas, es
esencial para la gobernabilidad efectiva.
Con el objeto de construir una
comunidad global sostenible, las naciones del mundo deben renovar su compromiso
con las Naciones Unidas, cumplir con sus obligaciones bajo los acuerdos
internacionales existentes y apoyar la implementación de los principios de la
Carta de la Tierra, por medio de un instrumento internacional legalmente
vinculante sobre medio ambiente y desarrollo.
Que el nuestro sea un tiempo
que se recuerde por el despertar de una nueva reverencia ante la vida; por la
firme resolución de alcanzar la sostenibilidad; por el aceleramiento en la
lucha por la justicia y la paz y por la alegre celebración de la vida.
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